El Centro Loyola Ayacucho, en el marco del proyecto “Comunidades nativas por la defensa de sus derechos colectivos”, organizó el Foro “Justicia Social en las Comunidades Asháninka y Matsiguenga de Ayacucho”, un importante espacio de reflexión, diálogo e incidencia que buscó visibilizar las principales problemáticas que enfrentan los pueblos originarios de la región, especialmente en relación con la defensa de su territorio, el acceso al agua y la protección de los bosques, elementos fundamentales para su subsistencia, identidad cultural y cosmovisión.
El evento reunió a representantes de comunidades nativas, autoridades y especialistas, generando un intercambio de experiencias y perspectivas sobre la situación actual de los derechos colectivos de los pueblos indígenas. Entre las ponentes destacó la participación de Adda Chuecas, Coordinadora de la Oficina de Derechos Humanos del Vicariato de San Ramón – Cáritas Selva, quien enfatizó el marcado contraste entre la realidad de las comunidades nativas de la región Junín y las de Ayacucho. Señaló que en Junín existen más de 15 comunidades nativas que ya cuentan con procesos de titulación y georreferenciación culminados, mientras que en Ayacucho, de un total de siete comunidades nativas reconocidas, solo una ha logrado obtener la titulación de su territorio, enfrentando las otras seis un proceso largo, complejo y lento que limita el ejercicio pleno de sus derechos.
Por su parte, Manuel Saboreni Meneses, presidente de la organización Asháninka y Matsiguenga, resaltó la urgente necesidad de concretar la titulación de los territorios comunales, subrayando que este proceso constituye un mecanismo clave de protección frente a diversas amenazas externas. Entre ellas mencionó las invasiones de colonos, la tala indiscriminada de los bosques y el tráfico ilegal de tierras, prácticas que no solo ponen en riesgo la integridad territorial de las comunidades, sino también la preservación de su cultura, su herencia ancestral y su rol fundamental en el cuidado del medio ambiente.
El panel también contó con la participación de representantes de la Defensoría del Pueblo, la Dirección Desconcentrada de Cultura y la Dirección Regional de Agricultura, quienes aportaron desde el ámbito institucional, abordando los desafíos, responsabilidades y posibilidades de articulación para garantizar el respeto y cumplimiento de los derechos de las comunidades nativas.
Asimismo, el foro tuvo una participación activa de los jefes y miembros de las seis comunidades nativas Asháninka y Matsiguenga de la región de Ayacucho, quienes compartieron sus testimonios, preocupaciones y demandas, reafirmando la importancia de espacios de diálogo que permitan fortalecer la organización comunitaria y la incidencia frente a las autoridades.
Este foro reafirmó el compromiso del Centro Loyola Ayacucho y de las comunidades participantes con la construcción de una justicia social intercultural, basada en el reconocimiento, respeto y garantía de los derechos colectivos de los pueblos originarios.